Las 10 canciones más darks de Caifanes

El evento Los Darks, que se llevará a cabo el próximo 28 de marzo.

El evento Los Darks, que se llevará a cabo el próximo 28 de marzo, promete ser mucho más que un concierto o un festival tradicional. Se trata de un concepto donde se reúnen grupos que vienen de la oscuridad, pero también de esa melancolía tan característica del sonido inglés, estadounidense y mexicano, entrelazada en un mismo escenario.

Es un evento bastante original. No se había hecho algo parecido: combinar a una banda como Caifanes, con Johnny Marr, el guitarrista de Los Smiths, con un grupo relativamente nuevo como Twin Tribes, y con bandas legendarias como The Adicts o una de las favoritas de los góticos ochenteros y noventeros, London After Midnight.

Y fieles a esa idea y a esa estética que maneja el proyecto, en La Banda Elástica te vamos a mencionar las diez canciones más dark de Caifanes.

Porque si bien Caifanes es un grupo que siempre se ha movido bajo cierta sombra de oscuridad, también hay que reconocer que desde sus inicios proyectaron una imagen bastante sombría. Incluso en su EP de “La Negra Tomasa”, que en esencia es una cumbia, lograron darle un tono oscuro. En sus discos posteriores ese velo se fue diluyendo un poco, ya que la banda se transformó en un grupo de rock más tradicional. Por eso hoy vamos a recordar esas canciones donde su lado más dark se hace más evidente.

1. Será por eso

Comenzamos con “Será por eso”, una canción incluida en su primer disco, cuando la banda estaba claramente influenciada por grupos como Clan of Xymox, The Cure o Siouxsie and the Banshees, aunque ellos lo nieguen un poco. También estaba presente toda esa estética: los peinados característicos del rock gótico de los años 80, desde Cocteau Twins hasta The Cure, con ese cabello alborotado que Saúl Hernández decía que estaba inspirado en Tin Tán, muy fiel a la mexicanidad que buscaban proyectar. Pero todos sabemos que su origen también estaba muy ligado a la estética de la música británica. “Será por eso” es una de las canciones más góticas de Caifanes: el ritmo acompasado, el bajo que recuerda por momentos a Sisters of Mercy, y sobre todo la letra —que habla de locura, aislamiento y soledad— muestran claramente esa influencia oscura en los primeros años de la banda.

2. La bestia humana

La segunda canción también viene incluida en el primer disco de Caifanes y es “La bestia humana”, una pieza que encaja muy bien dentro de ese universo oscuro que la banda manejaba en sus primeros años. En ese momento Caifanes trabajaba mucho con imágenes animales y elementos totémicos, algo muy presente en sus letras. En ese primer disco vemos constantemente esa idea de transformación, ya sea en nahuales, en bestias humanas o incluso en las hormigas que aparecen en la canción anterior, “Será por eso”. En “La bestia humana” justamente se habla de una transformación emocional derivada de una relación, un tema muy recurrente dentro de la estética dark. Musicalmente quizá no es una canción tan sombría como otras, pero sí tiene ese aire de post-punk oscuro que caracterizaba al Caifanes de finales de los ochenta. Además cuenta con la guitarra de Gustavo Cerati, en una época en la que su estilo estaba muy influenciado por bandas como Echo & the Bunnymen y The Cure. El resultado es una canción que perfectamente podría bailar cualquier gótico.

3. Amárrate a una escoba y vuela lejos


La tercera canción viene de su segundo disco, Volumen II (1990), mejor conocido como El Diablito. Para ese momento Caifanes ya había comenzado a cambiar su imagen y su estética. Sin abandonar la oscuridad, el grupo empezó a integrar más elementos mexicanos en su imaginario. “Amárrate a una escoba y vuela lejos” es en teoría una canción con un mensaje ecologista, que habla de delfines, del fin del mundo y de la destrucción del planeta. Pero también introduce elementos muy ligados al imaginario oscuro mexicano, como las brujas que están invernando, una imagen poética que muestra el estilo lírico que Saúl empezaba a desarrollar con más fuerza. Musicalmente es un dark distinto al del primer disco: más introspectivo, más atmosférico y cercano al art rock, pero igualmente melancólico.

4. Sombras en tiempos perdidos

Seguimos en Volumen II con “Sombras en tiempos perdidos”, una canción que podría considerarse hermana de la anterior por su tempo y su atmósfera. Aquí destaca el trabajo de Alejandro Marcovich, todavía bastante contenido y más enfocado en servir a la canción que en el lucimiento personal que más tarde mostraría en otros discos. Desde el título, la canción ya plantea un universo oscuro. La letra habla de sombras, de recorrer la piel del otro y de fusionarse con la otra persona. Musicalmente destacan los sintetizadores y una guitarra que en algunos momentos recuerda a The Smiths, especialmente en ciertas armonías melancólicas. Es una canción oscura, pero también elegante y profundamente atmosférica.

5. Los dioses ocultos


Para cerrar con Volumen II aparece “Los dioses ocultos”, una de las canciones más intensas del disco. El título puede remitir a universos literarios como los de Lovecraft, pero en realidad la canción habla más bien de los impulsos oscuros que existen dentro de uno mismo. Incluso toca un tema muy fuerte: el suicidio. En los primeros discos de Caifanes era común encontrar una mezcla de hedonismo y nihilismo que recorría muchas de sus letras. En este caso aparece también la idea totémica de los animales: el símbolo del lobo y esa frase tan representativa de la canción: “¿por qué no puedo aullarlo todo como lo hacen los lobos?”. Es una canción profundamente oscura que refleja muy bien esa etapa del grupo.

6. Hasta morir


Llegamos a El Silencio (1992), un disco muy esperado en su momento. Después del impacto de Volumen II había mucha curiosidad por saber hacia dónde iría la banda. Entre las canciones que mantienen ese espíritu oscuro aparece “Hasta morir”, que en realidad venía desde la época de Las Insólitas Imágenes de Aurora, el grupo previo a Caifanes. En esos años jugaban con letras oscuras pero también con cierto humor negro. Cuando la canción aparece en El Silencio adquiere una fuerza distinta y funciona como un puente entre el Caifanes de los años noventa y sus raíces más tempranas.

7. Piedra


Otra canción clave de El Silencio es “Piedra”, una de las piezas más finas del grupo. Con sus bases programadas y su atmósfera delicada, podría incluso considerarse una canción de pop contemporáneo con elementos electrónicos. Pero la oscuridad aquí es distinta: no viene del gótico tradicional sino de un tema más crudo, la relación con la droga y el proceso del síndrome de abstinencia. La canción cuenta además con un gran solo de Adrian Belew, productor del disco, y hacia el final aparece una especie de fusión con música de banda, tratada de una forma sombría, casi como si viniera de un pueblo abandonado. Esa mezcla crea una oscuridad muy mexicana.

8. Miércoles de ceniza


También en El Silencio encontramos “Miércoles de ceniza”, que inicia con una base programada que recuerda bastante a “Naked and Savage” de The Mission. No sabemos si fue una influencia directa, pero la atmósfera es similar. La canción entra en territorios religiosos y teológicos, hablando de la creación, la inocencia y la culpa. Ese simbolismo religioso siempre ha estado muy ligado a la estética oscura. Aunque el disco también tenía sencillos mucho más accesibles, como “No dejes que…”, que se acercaban más al rock alternativo de la época incluso a R.E.M., canciones como esta mantenían la esencia oscura del grupo.

9. La Llorona


Después vendría El nervio del volcán (1994), el último disco de Caifanes antes de su primera separación. En este álbum el grupo ya experimentaba más y absorbía parte del ambiente musical de la época, marcada por el grunge. Aun así, aparece “La Llorona”, que conecta con una de las leyendas más oscuras del imaginario mexicano. La canción retoma ese universo simbólico donde se mezclan lo prehispánico, lo colonial y lo mestizo, algo que Saúl Hernández había explorado en muchas letras. Es una canción que muestra una oscuridad profundamente mexicana, distinta de la tradición gótica europea pero igual de intensa.

10. Ayer me dijo un ave


Para cerrar esta lista está “Ayer me dijo un ave”, también de El nervio del volcán. Cuando muchos la escucharon por primera vez notaron que tenía algo especial: una atmósfera que podría describirse casi como folk oscuro un tanto pop. La música y la letra crean un ambiente melancólico que conecta perfectamente con la estética que Caifanes había cultivado desde sus primeros discos, aunque el resto del álbum explorara caminos más contemporáneos. Es una canción que demuestra que, incluso en su etapa más experimental, el grupo todavía podía crear piezas que encajaban perfectamente dentro de esa escuela oscura que había marcado buena parte de su identidad.

Caifanes nunca fue una banda gótica en sentido estricto, pero su música siempre tuvo ese velo de oscuridad, de melancolía y de simbolismo que conecta muy bien con esa sensibilidad. Por eso estas canciones siguen resonando dentro de ese universo, y seguramente más de una de ellas podría sonar perfectamente en un evento como Los Darks.

Los Darks 2026 es sin duda, un encuentro para quienes viven la cultura gótica y alternativa en carne propia. Un encuentro entre la oscuridad latina de varias generaciones. La preventa ya comenzó.

El que busca...

Search

Newsletter

Email address:
(optional) Your name:
Type this number
in the box