10 canciones de protesta en contra de la violencia contra migrantes en USA. La Banda Elastica

10 canciones de resistencia en tiempos de violencia contra los migrantes en Estados Unidos

Las ocho canciones funcionan como un soundtrack de resistencia a cargo de bandas de diferentes géneros y circuitos.

En tiempos de redadas, discursos de odio y fronteras cada vez más blindadas, la música vuelve a hacer lo que siempre ha sabido hacer mejor: decir lo que muchos prefieren no escuchar. Cuando la violencia apunta contra las personas migrantes —en Estados Unidos, sí, pero también en demasiados rincones del mundo— el rock, la música alternativa y la canción popular latinoamericana e iberoamericana no miran hacia otro lado. Desde hace décadas, estas canciones han contado historias que no salen en los comunicados oficiales.

Las 10 canciones que siguen no están aquí para romantizar la migración ni para convertir el dolor en postal. Funcionan más bien como un soundtrack de resistencia: canciones que acompañan, que incomodan, que recuerdan. Y sí, la lista podría ser interminable, pero seleccionamos estos temas con un mensaje relevante.

1. “Mojado” – Maldita Vecindad

“Mojado” es uno de los primeros grandes himnos de Maldita Vecindad y una de sus canciones más crudas. Con su estilo narrativo característico, la banda cuenta la historia de un migrante que cruza la frontera persiguiendo un futuro mejor y encuentra la muerte en el camino, asesinado por la policía. La tragedia no termina ahí: los sueños rotos se expanden y golpean a una familia, a una pareja y a toda una comunidad.

Cuando la canción fue grabada a principios de los años noventa, las noticias viajaban lentamente a través de los periódicos y tardaban aún más en llegar a los pueblos. Hoy, pese a la inmediatez de internet y los celulares, la violencia que denuncia “Mojado” sigue siendo la misma. El personaje de la canción representa a miles de migrantes latinoamericanos y un destino que a veces es injusto.

En los 90, Roco, cantante de La Maldita, grabó “El rap de los mojados” al lado de Miguel Mateos, que puedes ver aquí. No les salió tan bien, pero la intención era buena. “Acabábamos de grabar el primer disco que traía “Mojado”, y Miguel tocó en Tijuana y le llamó la atención cómo “los mojados” se cruzaban la frontera”, nos contó el mismo Roco en una entrevista para La Banda Elástica.

2. “La vida en la frontera” – Radio Futura

Incluida en De un país en llamas, cuyo título ya es revelador en sí, “La vida en la frontera” es una canción profundamente poética que retrata el miedo, la cautela y el silencio que acompañan la experiencia migrante. Radio Futura escribe desde el contexto europeo —las fronteras del sur de España, cerradas a migrantes africanos—, pero la letra tiene un carácter universal que dialoga directamente con la frontera entre México y Estados Unidos.

La canción no describe una tragedia, sino un estado de ánimo: la vigilancia constante, la necesidad de callar, la sensación de peligro permanente y la certeza de que siempre hay alguien dispuesto a aprovecharse del más vulnerable. Es un poema oscuro sobre vivir en los márgenes, sobre avanzar sin garantías, y una de las miradas más sutiles y lúcidas sobre la migración.

3. “La Bas(e)” – Café Tacvba

“La Bas(e)” marcó el regreso de Café Tacvba a la música inédita después de siete años y lo hizo con una postura clara frente a la experiencia migrante. Escrita por Joselo Rangel, la canción pone en el centro a los migrantes —en especial a los mexicanos en Estados Unidos— y reivindica su valentía, su dignidad y la riqueza cultural que aportan a los lugares que habitan. Frente a la exclusión, la canción afirma que el mundo no debería tener fronteras definitivas.

Este tema dialoga con una reflexión previa del grupo sobre la migración: “La negrita” (del disco “Re”) donde Café Tacvba ya había abordado el tema desde un ángulo distinto. A través de la metáfora y el humor, la canción cuestiona el glamour de emigrar, contando la historia de una joven costeña que sueña con irse, pero descubre que quizá está mejor donde ya pertenece. No es una canción contra la migración, sino una mirada crítica que desnuda sus fantasías y sufrimientos. Juntas, “La Bas(e)” y “La negrita” muestran la complejidad del fenómeno migratorio: entre la necesidad de partir y el derecho a quedarse, entre la resistencia y el desarraigo.

4. “Clandestino” – Manu Chao

“Clandestino” es uno de los grandes himnos contemporáneos sobre la migración. La canción da voz a quienes viven sin papeles, convertidos en fantasmas urbanos por no portar documentos. Habla del peligro del viaje, de la exclusión, del miedo y de la invisibilidad, pero también de la dignidad de quienes siguen avanzando.

Aunque su contexto original remite a Europa y a lugares como Gibraltar, la letra encaja perfectamente con la realidad latinoamericana y con la situación de los migrantes esn Estados Unidos. El video refuerza esta idea mostrando rostros y culturas diversas vagando por el mundo. “Clandestino” continúa una línea que Manu Chao ya había explorado con Mano Negra, consolidándose como una herida abierta que la música se niega a dejar cicatrizar en silencio.

5. “Mojarra” – Las Ánimas

“Mojarra” es una canción que se vive más de lo que se escucha. Surgida en los años ochenta, cuando el grupo aún se llamaba Las Ánimas del Cuarto Oscuro, esta pieza se convirtió con el tiempo en un testimonio directo de la experiencia migrante mexicana en Estados Unidos. El término “mojarra”, usado de forma despectiva para nombrar a quienes cruzaban la frontera sin documentos, es reapropiado aquí como símbolo de dignidad y memoria.

La canción habla de quienes se fueron, de quienes se quedaron y de quienes regresaron cargando una experiencia que los marcó para siempre. Como ha señalado Toño Sánchez, fundador del grupo, muchos paisanos que vivieron ese tránsito le han dicho que “la canción es parte de su vida”. Hoy, con Las Ánimas aún activas y grabando nuevo material con una alineación renovada, “Mojarra” sigue vigente como resistencia sonora frente a la criminalización del migrante y la violencia institucional.

6. “ICE (El Hielo)” – La Santa Cecilia

Publicada en 2013, “ICE (El Hielo)” es una canción de denuncia directa y sin metáforas evasivas. Desde el título, La Santa Cecilia señala a la agencia migratoria estadounidense y al miedo cotidiano que genera en las comunidades migrantes. El “hielo” anda suelto en las calles y nadie sabe cuándo le va a tocar.

La canción presenta personajes concretos —como José, trabajador de Disneyland— y muestra cómo una redada puede destruir familias enteras. Uno de los ejes más duros del tema es el impacto en los niños: hijos separados de sus padres, jóvenes que llegaron desde pequeños y no pueden estudiar ni regularizar su situación. Fue una canción adelantada a su tiempo y hoy suena más vigente que nunca.

7. “Espaldas mojadas” – Tam Tam Go!

“Espaldas mojadas”, publicada en 1990, es una canción de rock-pop honesta y empática nacida de la escucha. Nacho Campillo, vocalista de Tam Tam Go! se inspiró en las historias de migrantes mexicanos que conoció en Estados Unidos y las transformó en una canción de denuncia social.

La letra habla desde la primera persona de quien deja su casa, avanza sin papeles y navega contra la corriente, aferrado a la esperanza del reencuentro. La imagen de la espalda mojada resume el desgaste físico y emocional del cruce fronterizo. Aunque el grupo no suele asociarse con la canción de protesta, este tema logró gran impacto en España y dio título a uno de sus discos, demostrando que la solidaridad también puede cruzar fronteras.

8. “El muro” – Los Prisioneros

“El muro”, publicada en 2004, es una de las canciones menos conocidas de Los Prisioneros, pero también una de las más potentes. Jorge González utiliza el muro como metáfora del fascismo moderno, comparando la caída del Muro de Berlín con la construcción de nuevas fronteras físicas y mentales.

La letra cuestiona los discursos de democracia y libertad, preguntando cuántas personas mueren intentando simplemente ir a trabajar. La canción dialoga con otros temas del grupo como “Latinoamérica es un pueblo al sur de Estados Unidos”, manteniendo su crítica al imperialismo y a la exclusión. Es una pieza visceral e inteligente que funciona como acto de resistencia cultural.

9. Libre – Niña Dioz

“He nacido libre” es una canción que combina identidad, resistencia y memoria personal desde una perspectiva colectiva. Construida sobre la repetición y el rap lati no como recurso político el tema aborda en la idea de que la libertad no es una condición aislada.

A lo largo de la canciíon Niña Dioz introduce una denuncia directa contra la brutalidad policiaca y el abuso de poder, no como hechos casuales, sino como experiencias cotidanas, y se adelanta a una terrible realidad que se vive hoy en Estados Unidos con ICE y otras situaciones extremas.

Frente al control, la respuesta es la palabra y el ritmo, parece ser la consigna. Recientemente, en una entrevista con La Banda Elástica, Niña Dioz explicó que comenzó a componer a los 10 años y que “la escritura fue desde entonces una forma de terapia y catarsis: una manera de ordenar el caos exterior desde el interior. La urgencia de escribir, incluso antes de la era de los móviles”. “He nacido libre” puede leerse así como la continuación de ese impulso artístico, una canción que no pretende cerrar heridas, sino mantenerlas visibles. No ofrece soluciones ni moralejas, pero nos dice que mientras exista voz, memoria y cuerpo, el intento de silenciar nunca será total. Sin duda, “Libre” entiende la música como espacio de resistencia lírica.

10. “This is not America” – Residente

Desde Puerto Rico llega la resistencia ácida y directa: Si no entiendes el dato, pues te lo tiro en cumbia Bossa nova, tango o vallenato. América no es solo U.S.A., papá Esto es desde Tierra del Fuego hasta Canadá. Hay que ser bien bruto, bien hueco. Es como decir que África es solo Marrueco′. Canta el ex Calle 13 con seriedad y aunque tenga detractores, acá no queda otra que reconocerle la agallas.. “This Is Not America” parte de una incomodidad: quién tiene derecho a llamarse América (o renombrar algo como Golfo de América).

Para el boricua, el problema no es solo semántico, sino político y cultural. Estados Unidos se apropió de un nombre que pertenece a todo un continente atravesado por lenguas, historias y realidades radicalmente distintas. En entrevista con BBC Mundo, el propio artista lo explica: desde la mirada estadounidense, todo lo que aparece en el video: cuerpos, territorios, violencias, fronteras, etc. simplemente “no son América”. Esa negación es el alma de la canción. Con esa idea en mente, el video intenta mostrar América como un territorio vivo lleno de ritmos e idiomas particulares. No hay una sola identidad ni una sola narrativa, sino muchas coexistiendo en este continente. Que el video haya sido grabado en Tijuana no es casualidad, para Residente: “La ciudad funciona como herida y espejo: frontera física, simbólica y cultural”.

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