Hay colaboraciones que se sienten estratégicas. Y hay otras que parecen una sobremesa larga con tequila barato y verdades incómodas. “Tengo Que Contarte”, lo nuevo de Julieta Venegas junto a Natalia Lafourcade, es claramente lo segundo.
El track es el segundo adelanto de Norteña y, sí, abraza el regional mexicano, pero sin disfrazarlo de playlist para brunch hipster. Aquí hay guitarras que duelen bonito, hay silencios que pesan y hay una conversación que suena demasiado real como para ignorarla. No es una canción para bailar; es para mandársela a esa amiga a las 2:17 a.m.

Julieta trae su melancolía marca registrada —esa que parece ligera hasta que te pega en el estómago— y Natalia entra con esa raíz folclórica que no necesita demostrarse nada. No compiten, no se pisan: se sostienen. Y ahí está el punto. La canción va sobre eso, sobre cuando la vida te desarma y la única estrategia viable es sentarte con alguien que te escuche sin juzgarte.
Más que sororidad de eslogan. Se siente como si hubieran grabado entre risas nerviosas y confesiones fuera de micrófono. Julieta lo dijo: quería espíritu de cantina. Y sí, hay algo de mesa de madera rayada, de copas medio vacías, de “tengo que contarte algo” que en realidad significa “no estoy tan bien como aparento”.
Musicalmente, paracen la encarnación de Lucha Villa y Rocío Dúrcal, es decir, el rock tiene tiempo de que desapareció. La canción, recuerda por momentos la época de “Volver conmigo” de Venegas, pero el touch mexicano y de corrido es aún más potente.
Lo interesante es cómo logran que el regional mexicano no suene a nostalgia museográfica ni a intento forzado de trend. Lo traen al presente, lo habitan. No es cosplay de tradición: es identidad en movimiento. Y eso, en una industria que a veces se siente obsesionada con el algoritmo, se agradece.
El video acompaña con esa estética íntima, sin fuegos artificiales innecesarios. Todo está al servicio de la conversación. Porque de eso va: de decir la verdad aunque incomode, aunque duela, aunque te deje vulnerable.
Mientras tanto, Julieta acaba de recibir el Premio Ícono en los TikTok Awards (sí, TikTok) y sigue sumando fechas en México. Natalia, por su lado, sigue en ese nivel donde cada aparición se siente como evento cultural y no simple featuring.
No es la canción más explosiva de ninguna de las dos. Y qué bueno. Es una pieza que respira, que no necesita demostrar nada, que confía en el peso de las palabras. En tiempos de overstimulation crónica, se siente casi subversivo hacer algo así de honesto.
Si tienes a alguien a quien decirle “tengo que contarte”, esta es la banda sonora.





