“Upsilon Scorpii” es el nuevo disco de Audry Funk, la artista mexicana radicada en Nueva York. Desde el Bronx, la cantante que defiende posturas como la gordofobia y el feminismo en sus letras y su ecléctico hip hop, platicó con nosotros:
¿En donde vives actualmente, en ese barrio de Nueva York, sientes que la música vibra en un tonio distinto, que el hip hop se siente en las calles?
Sí, se siente el espíritu del hip hop, pero también el espíritu migrante. Escuchas a Tito Puente, a Celia Cruz, sientes esa conversación musical, de salsa, entre bachata, rap y toda esa música dominicana también.

¿Eso ha influenciado tu estilo o antes de migrar el rap ya era tu herramienta?
Desde antes, de hecho yo me vine a Estados Unidos con mi ex pareja por el hip hop. La vida se me comenzó a acomodar haciendo hip hop. Yo desde los 15 hago música, reggae, luego a los 19 entré a la facultad y me sumergo en la cultura del hop hop porque me hacía mucho sentido, yo estudié filosofía y me pareció que la música era una forma de aplicar ese conocimiento, no solo con el rap, sino con toda esa cultura que me parece interesante para resanar el tejido social, o al menos en mis años tiernos me pareció una gran experiencia, y ahora, por coincidencia llegué al Bronx en NYC.
¿Qué me puedes contar sobre “Upsilon Scorpi”, tu nuevo disco y sobre ese activismo que reivindicas?
Bueno, el disco lo grabé en Nueva York en mi home-studio, lo produjo, que voló desde Puebla. Este disco refleja esta nueva parte de mi vida, que está súper atravesada por la migración y la nueva realidad en la que vivo, una cultura nueva. Cosas que han permeado mi existencia y ahora hasta mi forma de consumir alimentos. El disco trata de cómo existo en el mundo, pero mantengo ese viejo discursos con esas nuevas cosas que me han atravesado como migrante, que soy una mujer periférica de Puebla que se fue al Bronx, como transpolo esa realidad y la pongo en una canción y muchas mujeres migrantes pueden empatizar, porque somos muchas, y somos férreas.
Eso de la bandera que tanto en las canciones como en tus declaraciones, la bandera de la aceptación del físico es bien interesante, pero tiene muchos matices, la gente nunca está conforme. Por ejemplo, la actiz mexicana Michelle Rodríguez, que defendía la bandera de estar bien con su cuerpo, de repente bajó de peso y la acusaron de traidora…
Yo la amo con todo mi corazón. A la gente la hace falta teoría, y un poco de pensamiento crítico. La lucha contra la gordofobia comienza todos los días, pero eso no significa que aunque defiendas eso, por voluntad propia no quieras perder peso. Esa lucha no te limita a permancer gorda toda la vida si no lo quiero, el tema es que en este cuerpo que habito ahora, merezco dignidad. Si Michelle lo hizo porque quería, chido, eso no le quita nada a la lucha, su gordura no me debe nada a mí, aunque me representaba en algún momento. ¡Ahora tenemos hasta diputadas panistas feministas!, no pueden ser de derecha y ser feministas, eso es subirse al tren del mame. A la gente la hace falta documentarse para hablar de ciertas cosas.
¿Entonces además de la música, el activismo es inherente a tu propuesta?
Desde pequeña he militado en células de la izquierda.
¿Qué opinas de la izquierda mexicana y latinoamericana?
La izquierda mexicana tiene sus machos de izquierda, son reales, tiene tus problemas. Me parece muy fuerte tener consciencia de clase pero no consciencia de género; además, me parece fuerte decir primero la emancipación y después el género. Yo no idealizo; después de tantos años he entendido que no puedes idealizar ningún sistema. Estamos en un momento de muchos cambios.

Sobre este nuevo disco, ya hablamos del mensaje, cuéntame sobre la parte musical
La idea fue que ninguna canción se pareciera a la otra, yo soy de escuchar a Los Askis y luego a Billie Holiday, por eso, traté de hacer un disco ecléctico, así está diseñado este disco. A mí me gusta reflejar que puede sonar chido un trap y también un cumbión, no me gusta la monogamia del pensamiento con un sólo género musical, no me gusta casarme con un estilo. Fue un disco que hice con el afán de ser feliz, ya sé que soy rapera, no quiero complacer a nadie más que a mí. Así nació este proyecto. Antes sólo pensaba en el afuera, antes que en mí; ahora quería algo relajado, que surgiera desde la realidad que vivo. Mi pluma ya es otra, me gusta hacerlo porque me divierte.
¿Qué viene para Audry?
En 2025 viene una película en la que salí, fui a filmar en España, se llama La Regla de Osho. Salgo actuando y cantando, unos cuantos cameos. Viene un nuevo EP que grabé en Hamburgo, puro hip hop, me la paso muy bien haciendo rap.