Pehuenche regresa con un nuevo sencillo titulado “Todo Es Bello”, una canción que sigue explorando esa mezcla tan particular entre folk, rock y pop, pero ahora con una presencia más marcada de elementos electrónicos, algo que el proyecto ha venido incorporando en sus lanzamientos más recientes. El tema llega acompañado de un video lyric y sirve como adelanto de su próximo álbum Juro que no morí, que verá la luz este año.
Detrás de Pehuenche está Rafael Mesa, artista mexicano originario de Veracruz, quien a lo largo de más de una década en la música ha construido un proyecto profundamente emocional e introspectivo. Sus canciones suelen moverse entre la nostalgia, la melancolía y los procesos de sanación personal, creando una conexión muy íntima con quienes lo escuchan. No es casualidad que Pehuenche se haya consolidado como uno de esos proyectos que despiertan emociones encontradas, llevando al público a un lugar sensible pero también luminoso.
En “Todo Es Bello”, esa búsqueda continúa. La canción plantea un diálogo íntimo sobre la pérdida y la aceptación, transformando el dolor en algo cercano a la esperanza. Además, tiene un origen especial: fue grabada durante una residencia artística en el icónico hotel El Ganzo, en Los Cabos, un contexto que influyó en la atmósfera onírica del tema y que le da a la pieza un carácter distinto, casi como si se tratara de un pequeño mantra de sanación.

Musicalmente, el sencillo también marca una evolución en el sonido del proyecto. Pehuenche ha comenzado a incorporar más capas electrónicas, algo que funciona muy bien con su voz andrógina y característica, una de las señas más reconocibles de su propuesta. Esa misma voz ya ha quedado registrada en varios sencillos y también en su participación en el tributo a Daniel Melero en México donde interpretó la canción “Dejaré que el tiempo me alcance”.
En los últimos meses, el proyecto ha tenido una presencia constante en Estados Unidos, especialmente en Texas, donde ha estado presentando su música en distintos escenarios. Recientemente compartió escenario con Kinky y ahora continuará con varias presentaciones importantes dentro del SXSW (South by Southwest) en Austin.
Pehuenche participará en distintos showcases durante el festival, incluyendo el Poder Suave Showcase junto a Kinky, además de otros eventos dentro del circuito de SXSW. Sus próximas fechas incluyen presentaciones el 18 de marzo en Austin, Texas, dentro de las actividades del festival, además de shows el 19 de marzo en San Antonio y el 20 de marzo en McAllen, como parte de la promoción de su nuevo material.
Con este lanzamiento y su presencia constante en escenarios internacionales, Pehuenche sigue consolidando una propuesta que combina introspección, emoción y una exploración sonora cada vez más contemporánea, manteniéndose fiel a esa capacidad que tiene su música de transportar al escucha a un lugar extraño pero familiar, donde las emociones encuentran espacio para resonar.
A lo largo de su trayectoria, Pehuenche también ha ampliado su universo creativo a través de distintas colaboraciones. En 2025, por ejemplo, trabajó junto a la artista guatemalteca Fabiola Roudha, con quien grabó la canción “Nada”, una pieza que muestra otra faceta emocional dentro de su catálogo. Su estilo vocal tan particular incluso ha llevado a algunos a considerarlo uno de los últimos crooners mexicanos, un cantante que apuesta por la interpretación profunda y la intensidad emocional más allá de las tendencias.
En La Banda Elástica hemos tenido la oportunidad de conversar con él en alguna ocasión, y en esa charla nos contó que tocar en Estados Unidos tiene un significado especial para su carrera. De hecho, en 2024 se presentó en Los Ángeles, una ciudad donde su música ha encontradso eco, con el apoyo de sellos como National Records.
Durante aquella entrevista también compartió el origen del nombre de su proyecto. Pehuenche proviene de una palabra vinculada a los pueblos mapuches, que puede interpretarse como “hijo de la araucaria”, un árbol sagrado conocido también como el árbol de los piñones. Esa imagen conecta bien con la esencia del proyecto: raíces profundas, memoria y una relación espiritual con la naturaleza.

Sobre su voz —ese rasgo tan distintivo dentro de su propuesta— el propio Rafael Mesa nos confesó que ha sido el resultado de una búsqueda personal que lo ha acompañado toda la vida. “Siempre he cantado, y con el tiempo encontré una voz que es mi corazón y mi motor”, dijo.





