Hay artistas que debutan con sencillos virales. Otros apuestan por el algoritmo. Y luego está Conexión Divina, que decidió lanzar un álbum completo de 13 canciones donde el amor —en todas sus formas— es el hilo conductor. Entre covers de canciones que marcaron su infancia y composiciones que nacieron en plena confusión de los 18 años, este proyecto solista se planta con una intención clara: hablar de lo profundo cuando todo alrededor parece ligero.
Este lanzamiento marca su regreso con un trabajo profundamente personal y emocional que combina covers de artistas legendarios como la inglesa-española Jeanette, Los Temerarios y Mon Laferte con canciones originales. El álbum refleja el proceso de crecer, amar y sanar a través de las experiencias de Liz, priorizando la vulnerabilidad y la verdad emocional. 18 no idealiza el amor: lo muestra desde sus rupturas, despedidas y cicatrices.
¿Cuál fue el punto de partida de este disco?
Estoy muy feliz porque este álbum ya salió este mes, el 6 de febrero. Y significa tanto para mí, es un álbum que hice, que es tan personal. Cada una de estas canciones significa algo para mí. Cada una representa una situación que he vivido a lo largo de mis 18 años hasta 21, que ahora tengo 21 años.
La selección es variada. Cosas que aparentemente no tienen mucho que ver. Aunque se oye un hilo conductor que es el amor en cualquier forma de expresión. Hay versiones de Mon Laferte, de Los Temerarios y de Jeanette que en teoría no tienen mucho que ver entre sí.
Yo diría que sí. Están hablando sobre diferentes tipos de amor, amor propio. Son parte de mí y reflexionan parte de mi personaje.

¿Esas canciones te dicen mucho porque las escuchabas desde niña o por la letra?
Sí, cada una de las canciones, las inéditas y los covers. Los covers son canciones con las que yo había crecido. Mis papás tocaban mucho esa música y mis abuelitos también las ponían.
Cuando escuché “Soy Rebelde”, quise poner esa como la primera, porque soy una persona muy reflexiva. Y quiero hablar sobre temas más profundos que solo lo superficial.
¿Cómo logras que esos temas profundos conecten con un público que está más acostumbrado a lo ligero?
Quiero ser yo misma. Soy una persona que piensa profundo, que quiere hablar sobre esos temas. Antes los artistas hablaban más de diferentes temas así. Solo quiero que eso regrese a la generación de ahora.
Hay mucha música que es básicamente a nivel superficial, pero yo quiero traer algo diferente, temas que hablan sobre algo más profundo.
“Aunque sea es dos”, el sencillo, logra esa profundidad sin dejar de conectar. ¿Qué historia hay detrás?
Esa canción la había escrito hace dos, tres años. Tengo 21 ahora y estaba pasando por muchas cosas. No me acuerdo bien cuál era la situación, pero me acuerdo cómo me sentía y cómo todo se me salía del corazón cuando tienes esa edad, cuando tienes 18. Esa es una de las primeras composiciones que hice cuando apenas empecé a componer.
¿De dónde viene el nombre Conexión Divina?
Antes éramos un grupo de tres, pero ahora soy un proyecto solista. Conexión Divina se ha convertido en la conexión entre la gente o quien escuche mi música conmigo. Eso es lo que ahora representa ese nombre.
¿Te sientes parte de la Generación Z?
Cuando estaba en la escuela te das cuenta de qué tipo de persona eres. No tenía muchos amigos porque sentía que no me relacionaba mucho. Siempre me han dicho que soy una persona que piensa más profundo o más madura de la edad que tenía.
A los 18 pensaba más profundo que mis compañeros y por eso casi no tenía amigos. Pero sí.
¿Y con la comunidad LGBTQ?
No me gusta mucho poner etiquetas. Soy lo que soy. Las etiquetas no me importan mucho. Me gusta la psicología y siento que la gente siempre quiere poner etiquetas. Entonces eres esto o eres esto.
Yo no soy ese tipo de persona. Somos todos humanos. Queremos a los que queremos y eso es todo.
¿Qué representó tocar en Coachella?
Fue una experiencia muy bonita. Creo que pasó hace dos o tres años. Me acuerdo la emoción de estar enfrente de la gente y en un escenario que mucha gente no logra tener. Yo tuve la oportunidad de estar ahí y estoy muy agradecida. Ver a los artistas que había escuchado y verlos en persona estaba muy chido.
¿Algún artista que te haya impresionado?
Creo que fue la primera vez que Peso Pluma tocó en Coachella junto a Becky G. Ver a un mexicano en un escenario así está chido.
En “Que sean dos” dices: “mi corazón necesita tu despedida, cura la herida con la bebida”. ¿Cuál es tu bebida favorita?
Me gusta el vinito. Es más relajante. También me gusta el tequila, pero no puedo tomar mucho porque me trato de cuidar la voz.
“La güerita”, ¿a quién va dedicada?
Se la dediqué a una pareja que tuve hace unos años. Tenía el pelo güero.
Son 13 canciones. En una época de sencillos, ¿fue un reto sacar un disco completo?
Sí. Estaba en un grupo de tres muchachas y nos separamos hace dos años. En ese tiempo tenía 18 o 19 y tuve que averiguar quién soy yo como artista, qué quiero representar, qué quiero decir en mi música. Quise hablar de esos temas más profundos, porque es lo que soy.
¿Te sientes representada por artistas como Bad Bunny cuando lanzan mensajes políticos, como su presentación reciente?
Me gustó mucho el final de la presentación, cuando estaba enseñando todas las banderas. Es un momento donde necesitamos estar juntos y unidos. Aunque quizás no lo estemos, es un mensaje de que deberíamos estar unidos, no batallando entre nosotros.
¿Planes para promover el disco?
Ahorita solo estoy promocionando en redes sociales y viendo si puedo hacer algunos eventos pronto aquí en Los Ángeles. Todavía nada está confirmado, pero en algunos meses vamos a ver.





