Tulengua vuelve a sacudir la frontera (literal) sonora con “DAT/phone”, el quinto y último adelanto antes de BASURA, su próximo álbum de larga duración. El trío nacido entre San Diego y Tijuana entrega un tema que funciona como un espejo distorsionado —y a ratos brutalmente honesto— de nuestra vida digital. En su disco, conviven sintetizadores agitados, guitarras que serpentean entre capas de glitch, beats de hip hop que mutan sin patrón fijo y una dosis de psicodelia que pareciera filtrarse desde algún rincón saturado de la mente moderna.
La canción se sumerge en una pregunta que todos evitamos, pero que nos atraviesa a diario: ¿cuánto de nuestra energía emocional, mental y social se nos va en el teléfono? Tulengua no moraliza; observa. En “DAT/phone”, las voces se alternan entre inglés y español como quien cambia de apps buscando respuestas que nunca llegan. Lo que emerge es una radiografía del estado actual: sobreestimulación constante, dependencia emocional del dispositivo y ese extraño vacío que aparece incluso cuando estamos, en teoría, “conectados” con el mundo entero. La banda lo resume con precisión quirúrgica en una de sus declaraciones recientes: “Nos distrae, nos seduce, nos conecta… pero ¿realmente lo necesitamos para vivir una vida más feliz?”.

Este enfoque no surge de la nada. Tulengua ha construido una identidad creativa que entiende la vida fronteriza no solo como coordenada geográfica, sino como estado mental. En perfiles previos, Alan Lili ha explicado que el grupo nació en un momento de fuerte tensión política y cultural en la frontera, cuando las narrativas sobre identidad, migración y pertenencia eran monopolizadas por voces externas. “Queríamos hacer algo más que una banda —queríamos reflejar cómo vivimos realmente aquí”, dijo en una conversación recogida por medios latinos, que han destacado el carácter profundamente binacional y comunitario del proyecto.
Desde su debut Baja Funk en 2018 —aclamado por crítica y público— Tulengua ha ido tejiendo un espacio propio dentro de la escena underground del hip hop fronterizo. Sus integrantes pasaron de ser desconocidos internacionales a convertirse en una familia creativa que opera en dos idiomas, dos ciudades y dos mundos culturales al mismo tiempo. Esa elasticidad identitaria se refleja también en su música, siempre lista para romper estructuras, mezclar influencias y abrazar lo inesperado.
Con “DAT/phone”, distribuido por South Mountain Music y ADA Latin, el trío no solo reafirma su espíritu experimental, sino que abre un nuevo capítulo en su búsqueda sonora: uno que mira de frente las contradicciones de la vida contemporánea y las convierte en arte. Si este es el último adelanto antes de BASURA, todo indica que el álbum llegará como una descarga emocional y estética que llevará aún más lejos el universo fronterizo y caleidoscópico de Tulengua.
