Antemasque: Omar y Cedric van construyendo una nueva historia

Antemasque: El nuevo proyecto de Omar y Cedric
8.00
Título: 
Antemasque
Sello: 
2014
Editorial: 
2014
País: 
Estados Unidos
Autor: 
Antemasque

Tenía que pasar. El anuncio -hace un año-, de la separación de The Mars Volta fue un verdadero golpe para sus seguidores, pero algo nos decía que estos dos cuerpos no iban a poder pasar mucho tiempo separados.

Al final, todo quedó en una pequeña distancia puntual de la pareja, cuya recuperación no se hizo esperar, aunque con el fin de dejar atrás los fantasmas del pasado ahora Omar Rodríguez-López y Cedric Bixler-Zavala prefieren hacerse llamar Antemasque.

La carrera conjunta de estos dos músicos se extiende hasta 1993, cuando formaron -en El Paso, Texas-, el esencial proyecto At the Drive-In, grandes valedores del post-hardcore. En 2001, la evolución (¿lógica?) les llevó a transmutar en la imposible verborrea musical de The Mars Volta, quedando el proyecto llamado De Facto, solapado entre ambos bloques de poder.

Los años pasaban, los grandes discos se sucedían uno tras otro y, de forma simultánea, Omar no ponía límites a su incontinencia creativa con infinidad de actos paralelos que le llevaron a publicar casi una veintena de discos entre 2008 y 2010.

Tras el incomprendido Noctourniquet lanzado en 2012, la banda entró en un hiato que Omar aprovechó para enfocar sus esfuerzos en Bosnian Rainbows, tensando tanto la situación que al final se rompió por el flanco de Cedric. Este nuevo proyecto llega pues con la complicada responsabilidad de responder a las enormes expectativas de los seguidores de uno de los grupos más interesantes y excesivos de este siglo.

Difícil papeleta, que en Antemasque se resuelve por la vía más directa: rompiendo con el pasado y buscando otros sonidos con los que sentirse identificados.

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Antemasque | Dos locos en busca del autocontrol

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Los primeros adelantos que fueron publicando -casi al tropel-, ya dejaron bien claro que este nuevo grupo no pretendía vivir de las rentas del pasado, lo cual supondría una inevitable decepción para quienes esperaran que el cambio de nombre fuera sólo un gesto de cara a la galería que no afectara a las sendas compositivas. Ya les digo, que del grupo que más éxitos les dio, hay muy poco a aquí.

Antemasque | Hangin’ In The Lurch

En lugar de perderse en esas interminables líneas de guitarra que partían de la pura improvisación y navegaban por las progresiones más desmedidas que el hombre pueda concebir, Omar Rodríguez-López opta por controlar sus instintos, adiestrando los riffs y limitando al mínimo cualquier tentativa de exceso.

Toma también algo prestado de Bosnian Rainbows y de sus trabajos en solitario más puramente rock, aunque reservando los trazos de psicodelia solo para momentos puntuales como 'Drown All Your Witches'.

Por su parte, Cedric Bixler-Zavala también elige centrarse y rara vez llega a desplegar el inmenso rango que atesora en su pecho. Eso sí, nadie podrá decir que por ello hace un mal trabajo; más bien al contrario, creo que estamos ante el que podría ser su esfuerzo más serio, potente y bien tratado hasta la fecha.

Grita cuando tiene que gritar (pocas veces) y triunfa, especialmente cuando se deja llevar hacia caminos más pop (sí, he dicho "pop") como 'People Forget' o '50,000 Kilowatts'.

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Antemasque | Las medias tintas son las nuevas progresiones eternas

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A pesar de la evidente intención de romper con su pasado inmediato, sí que es posible percibir en los cortes más enérgicos del elepé la esencia de lo que un día fue At the Drive-In. Así lo prueban momentos como 'In the Lurch' o 'Rome Armed To The Teeth', aunque tampoco esperen que saquen el nervio de los 90, porque las medidas tintas siguen imponiéndose sobre todo lo demás.

En general, todo queda atado y bien atado, lo cual les debería reconciliar con quienes se cansaron de ellos cuando su música empezó a perderse por indescifrables y laberínticos caminos.

Eso sí, toda esta contención y seriedad a la hora de aplicarse tiene también un precio: será difícil encontrar en este álbum momentos que nos hagan saltar de la silla, que nos obliguen a parar todo lo que estemos haciendo para prestar la máxima atención a estos locos, que ya no lo son tanto.

En general, todo es tan correcto y está tan bien hecho que resulta complicado ponerle peros. Omar y Cedric han limado tanto sus asperezas y redondeando tanto sus bordes, que han sacrificado también gran parte de lo que un día hizo que muchos acabáramos locamente enamorados de su música.

La alineación de este nuevo grupo se completa con viejos conocidos de la pareja, como David Elitch, quien ya tocó la batería en el pasado para The Mars Volta y al que recientemente hemos podido escuchar en Killer Be Killed, y el insaciable Flea, que se limita a ejercer con profesionalidad su tarea de músico de estudio y apenas reclama algo de protagonismo en cortes donde el bajo viene algo más despierto, como 'Providence'.

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Antemasque | Antemasque 

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El nuevo disco de lo que un día fue The Mars Volta no tiene prácticamente nada que ver con The Mars Volta. Hay que tener eso bien claro antes de afrontar el debut de Antemasque, porque Omar y Cedric han hecho aquí tabula rasa para construir una nueva historia que no arrastre ninguno de los fantasmas de sus navidades pasadas.

Se acuerdan, eso sí, de otros grandes momentos de su carrera, pero no dejan que la nostalgia les pueda y entregan su disco más accesible hasta la fecha, tan correcto y tan centrado que consigue gustar fácilmente, pero que lo tendrá complicado para despertar grandes pasiones.

Lo mejor
• Que Omar y Cedric vuelvan a ser amigos es bueno!
• Se agradece que busquen nuevos enfoques para su música
• Un disco muy sólido de principio a fin (quizás demasiado)

Lo peor
• Si esperas que se parezca algo a The Mars Volta, mejor no te asomes.
• Se echa en falta un poco de locura, entre tanta corrección...

Antemasque | Rehearsal Sessions

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