< / < >

La Yoshokuna Fest 2014: Morelia México

Autoría

Por: 
Irlanda Tostado Jiménez
Fotos: Ricardo Purcallas @congotronic Sep 13, 2014

¿Qué? Festival La Yoshokura
¿Cuándo? 5 y 6 se septiembre
¿Dónde? Morelia, México

El tiempo transcurría furioso, mientras la lluvia cubría lenta y sigilosa la ciudad histórica ciudad de Morelia.

Allá en el centro, dos edificios que alguna vez habrían sido morada de antiguos pobladores, iban encendiendo reflectores conforme la noche caía, y las ganas de baile y sudor iban subiendo incisivas de los pies a la cabeza.

Mientras tanto, en otros puntos de la ciudad que se despliega más allá del centro histórico, en “la otra Morelia”, chicos y chicas de todas las edades iban alistando atuendos, mientras la ilusión de escuchar a sus grupos favoritos se entretejía con las advertencias de sus madres sobre “llegar temprano”, “tener cuidado” y lo que es más importante, “no tomar alcohol”.

Así, uno a uno fueron deslizándose por las calles altas, hasta confluir en dos puntos que aquella noche se verían trastocados con el rugir de las guitarras, el golpeteo de las baterías, el crujir de la tierra con los brincos de alegría y el vibrante coro de voces que entonarían al unísono las canciones más conocidas.

Era el llamado del Festival Cultural La Yoshokura, que durante dos intensos días ofrecería un sabroso banquete musical, de esos que solo año acuden a esta ciudad que se bate a duelo entre el Festival Internacional de Cine y el Festival otoñal de Música.

Pero en esta ocasión era el rock el que tomaba por asalto a esta ciudad de cantera, eran las melenas, los converse, las barbas a medio salir y las botas de cuero, las que harían de las suyas a lo largo de dos noches y entre cuatro escenarios distintos.

Y fue en medio de la lluvia que arrancó el festival en su primer día.  

Conforme pasaban las horas, la gente fue llenando poco a poco los recintos hasta llegar a un lleno total. Todos esperaban ansiosos encontrarse con ellos, “su banda”, “la mejor de todas”, “la más alucinante”.

Hasta el escenario de La Casona llegó Descartes a Kant, quien como de costumbre ofreció un show esquizofrénico que incitó al primer slam de la noche. Luego vino una banda local Deer Murray, quien contrario a lo que reza ese refrán de que “nadie es profeta en su tierra”, fueron bien acogidos por sus coterráneos, quienes aplaudieron todas y cada una de las canciones interpretadas por la chica del vestido de bolitas, su vocalista.

Luego apareció Dapuntobeat para destrozar la pista y demostrar con su increíble expresión en el escenario que la música bailable no está peleada con una actitud rockera. “No importa lo que pase ¡Michoacán arriba compadres!”, gritó el vocalista de la agrupación, a lo que el público respondió alzando con fuerza la mano derecha.

Y es que la música ha venido a aliviar la tensión política y social que azota a Michoacán desde hace unos meses, en los que todas las noticias parecen provenir exclusivamente del crimen organizado y no de la alegría y amabilidad de su gente, ni de la belleza de sus ciudades y pueblos que hacen de Michoacán algo más que un estado donde como en cualquier otro, los conflictos suceden.

Mientras tanto, entre los pilares de la vieja casona, algunos chicos se preguntaban unos a otros ¿A qué hora va a salir Hello Seahorse!? ¿Ya sigue Hello Seahorse!?... Las preguntas no cesaron hasta que la figura esbelta de Denisse Gutiérrez hizo su aparición en el escenario, para interpretar los éxitos de la agrupación, los que sin duda se convirtieron en los más coreados de la noche.

Mientras tanto, en el otro escenario localizado a unas cuadras de la vieja casona, la gente no deja de aclamar a Caloncho quien definitivamente se llevó la noche, a pesar de la presentación estelar de Quiero Club, quien cerró el segundo escenario con la euforia plantada sobre la pista.

Los suspiros por la partida de Cerati se escucharon durante los dos días y agrupaciones como Hello Seahorse! y Elis Paprika & The Black Pilgrims le rindieron homenaje con sus interpretaciones. Y así, entre suspiros, risas, gritos, arrancó el segundo día de presentaciones.

Este día la lluvia arreció, pero no lo suficiente como para impedir que centenas de personas se dieran cita en las sedes cercanas a la plaza principal para ser testigos de los espectáculos que agrupaciones como Elis Paprika & The Black Pilgrims, Ernesto Licona, Dellarge y Simpson Ahuevo, ofrecerían ante sus oídos inquietos y sus corazones emocionados.

La batalla musical la ofrecieron Los Románticos de Zacatecas y Silverio, quienes con estilos opuestos e irreconciliables, se disputaron la presencia de los asistentes. Los más osados optaron por dejarse atrapar en las garras de “Su Majestad Silverio”, quien hizo gala de su cinismo musical y personal, con un set de levantamuertos al que hasta el escéptico, sucumbió.

Los Románticos de Zacatecas por su parte, se quedaron con un público bastante nutrido y suficientemente fiel que gritó, bailó y coreó sus éxitos, convirtiéndose sin duda en la mejor actuación de la noche y en una de las promesas musicales de la escena alternativa mexicana actual.

El evento cerró actividades pasadas las 3 de la mañana. Muchos regresaron a casa cansados, otros ebrios, algunos más dispuestos ante la “regañiza de la jefa”, pero todos, absolutamente todos se mostraron contentos y complacidos con lo visto y escuchado.

Así  transcurrió la Yoshokura, que en número podría ser descrita como: cerca de mil espectadores, ocho organizadores, dieciséis compañeros de staff, un equipo completo de seguridad, una producción de soporte para 4 escenarios y más de 100 artistas, quienes hicieron de esta edición algo inédito en el centro histórico de Morelia.

Aunque la organización sigue siendo la pata de la que cojean, aplaudimos el esfuerzo de este grupo de jóvenes que primero con ilusiones y luego con mucho trabajo, han sacado a flote un festival independiente que sin duda se convierte en una plataforma de impulso para las agrupaciones que también luchan desde la misma trinchera por ganarse un público y un lugar.

¡Hasta la próxima!

Comenta con Facebook

¿Te lo perdiste?

Back to Top