CRÓNICA: Wave Gotik Treffen 2017: Todos los detalles del festival más célebre de Leipzig/Germany

Autoría

Por: 
Mariola Zepeda
Fotos: Paco Herrera Jul 05, 2017

Cada año, el Wave Gotik Treffen (WGT) toma la ciudad de Leipzig en Alemania, por completo. En McDonald’s te dan globos negros, los escaparates de las tiendas tienen outfits oscuros, la gente que camina por la ciudad viste con sus mejores atuendos y desde nuestra llegada a la estación de trenes, el ambiente del festival gótico era evidente. No cabía duda, estábamos entrando al universo del Wave Gotik Treffen.

Leipzig es la ciudad perfecta para un festival como éste. Su historia comenzó hace más de 1000 años y sus edificios renacentistas, góticos y medievales se conservan intactos. La gente camina por las calles con vestidos de épocas pasadas y cual fantasmas de tiempos antiguos, modas y movimientos de los que esta ciudad ha sido testigo, e incluso con los vestuarios más excéntricos, ninguno de sus peculiares asistentes parece estar fuera de lugar.

En nuestro primer día en el WGT, vimos a Sixth June, dúo de Serbia, que actualmente vive en Berlin. Su concierto fue en el Stadtbad de Leipzig, un edificio de casi 100 años que alberga una piscina y baños públicos. El lugar estaba lleno, hacía calor, extraño para nuestro primer día en Europa. El público estaba contento, bailaban, se movían al unísono de la música y los visuales de estilo expresionista empataban a la perfección con los acordes de la música.

Partimos rumbo al Agra Hall, una antigua instalación de la feria agrícola del lugar. Esta zona, conectada con el resto de la ciudad a través un “tram” (tranvía eléctrico), es el corazón físico del festival, donde los actos principales se llevan a cabo y donde una gran cantidad de asistentes vive durante los 4 días del evento, pues se monta un área de camping que permite a los asistentes tener una experiencia completamente inmersiva en el mundo gótico del WGT. Después de entrar al bosque en el que el complejo se encuentra, nos sumergimos en la marea de entes vestidos de negro que se enorgullecían de sus únicos y cuidadosamente compuestos atuendos, que variaban desde el steam punk, el look “vampiro”, el estilo victoriano, hasta los vestuarios de fantasía. Llegamos al mercado del festival donde se pueden comprar todo tipo de outfits, accesorios, souvenirs, joyería y música.

Entre lo más destacado que encontramos fueron los sellos discográficos OUT OF LINE y HANDS, ambas centradas en EBM, industrial y dark electro. HANDS específicamente tiene un diseño gráfico extraordinario. También encontramos marcas como Spoast.de, Schlag Zeilen, Jazz Fashion accesories, y El Drac de Cabanyal de Valencia, España, entre muchos otros.

El segundo día, como era apropiado para la ocasión, desayunamos en uno de los restaurantes que formaban parte del circuito del festival llamado “La Petit Absintherie”, donde por supuesto que acompañamos el bufet de quesos y carnes frías con absenta. Después nos dirigimos al Mittelaltermärkte (Mercado Medieval) en Heidnische Dorf, castillo que data de 1700, ubicado en el barrio de Döllitz. Después de atravesar un puente que sortea el río que circunda los muros del castillo, y pasar por el túnel de acceso debajo de las murallas que lo protegen, entramos a los patios y jardines a una auténtica feria medieval, con vendimia de cuchillos y espadas, textiles, joyería medieval, “mead” (bebida vikinga hecha de miel), y por supuesto cerveza, y todo tipo de carnes asadas en hogueras y asadores tradicionales (puerco, salmón, codorniz, etc.)

El ambiente y los vestuarios de los asistentes eran suficientes para trasladarte a otra época, pero el momento mágico lo provocó la música en vivo de Cuélebre, banda española de pagan-folk, que no sólo provocó que muchos de los asistentes comenzaran a bailar, sino que incluso, convocó la lluvia.

Por la noche regresamos al Agra Hall, esta vez para ver a la banda inglesa/irlandesa de future-pop VNV Nation. La sala estaba a tope (más de 5,000 asistentes) pero a pesar de tener un lleno total y de que una gran cantidad de público tuvo que escuchar el concierto desde afuera de la sala porque los elementos de seguridad cerraron el acceso, era sorprendente cómo los asistentes tenían espacio suficiente para bailar y disfrutar del concierto, sin empujones, de manera respetuosa, y con espacio suficiente para bailar, incluso en el área más cercana a la primera fila.

Desde el momento en el que Ronan Harris pisó el escenario, tomó completo control del público. Es un front man increíble que mantuvo al público emocionado durante todo el concierto. Fue un show con mucho poder y energía, pero también mucho amor, emoción y esperanza. Algunas de las canciones que escuchamos fueron "Control", "Electronaut", "Space & Time" y "Epicentre". El público bailó y el sudor y las lágrimas se combinaron en una experiencia catártica. Uno de los momentos más emocionantes fue cuando alguien del público hizo llegar a Harris una bandera de su natal Irlanda, que ondeó y besó orgulloso. Definitivamente, fue un show maravilloso tanto para el público como para VNV Nation: “We have been in a lot of places, but you are the best crowd. We love you!".

El tercer día fuimos a Kohlrabizirkus para ver a Decoded Feedback. El concierto se celebró en un gran espacio que funciona como sede del mercado techado más grande de Leipzig y debido a su tamaño es el lugar favorito en Leipzig para albergar festivales y conciertos de todo tipo. El dúo canadiense de aggro-tech e electro-industrial tuvo como invitado a especial a Ronny Moorings de Clan of Xymox.

Nuestro siguiente concierto fue en el Altes Landratsamt, un edificio histórico que funcionaba como banco cooperativo en la época de la Alemania Socialista. Ahí escuchamos a Ah! Kosmos, proyecto concebido por la turca Başak Günak, y a quien hemos seguido por los últimos 6 meses. Con un gran dominio escénico, Günak conquistó al público y se apoderó del lugar con sus dos computadoras, sus controladores, su voz, y con sólo el refuerzo del humo y luces, transportó a todos los asistentes a un mundo atmosférico y onírico.

Esa noche nos esperaba también uno de los nombres fuertes del festival: el alemán Peter Heppner, vocalista y creador de Wolfsheim y que también ha colaborado con artistas como Goethes Erben, Paul Van Dyk y Schiller. Ver a Peter Heppner fue muy emocionante, su música ha sido parte del soundtrack de nuestras vidas y sus canciones himnos de la adolescencia, y estar en su país natal con gente coreando sus canciones en alemán, fue experiencia única y definitiva.

Cuando llegamos había mucha gente haciendo fila para entrar, sin duda era uno de los conciertos que nadie se quería perder. La voz de Heppner es poderosa y melancólica. Incluyó canciones de sus más recientes discos como Alleinesein, pero después de la mitad del concierto cantó todos clásicos de Wolfsheim como "Once in Lifetime", la hermosísima "Künstliche Welten",  el maravilloso himno "The Sparrows and the Nightingales", que dice: “Where is the leader who leads me… I´m still waiting” . "Kein Zurück" que hizo llorar a más de uno y finalmente  el concierto terminó con sus principales colaboraciones "Wir Sind Wir" con Paul Van Dyk, "Dream of you” y “Leben… I Feel you" con Schiller y "Die Flut" con Goethes Erben, una canción poco conocida en Latinoamérica pero que en esta parte del mundo todos coreaban emocionados.

Esa noche de festival cerró con la banda canadiense de electro-industrial Skinny Puppy, con el único show en Alemania dentro de su gira Down The SocioPath. Skinny Puppy son conocido por sus polémicos espectáculos y por tomar el escenario como si fuera una especie de teatro, donde hacen performances con tintes políticos o religiosos. Su concierto en el WGT no fue la excepción. Nivek Ogre salió a cantar con la cara cubierta con una máscara de cíclope estilo steampunk, una camisa de fuerza y jeringas que un asistente con apariencia de gnomo iba aplicando a su cuerpo, mientras el grupo interpretaba la enérgica música que enloquecía a todos los asistentes.  Fue un concierto estridente y muy intenso, enmarcado con el juego de luces azules, verdes y rosas, y la escenografía con un triángulo con el logo de Skinny Puppy. Uno de los mejores momentos del concierto fue al final de "Assimilate" cuando sacaron cargado en hombros, como desmayado o muerto a Ogre, como parte del performance.

El lunes fue el último día del festival. En el aire se percibía ya la nostalgia provocada por el fin inminente de esta mágica reunión que sucede una vez al año. Después de nuestro desayuno europeo con absenta en La Petit Absintherie, nos aventuramos al corazón de Leipzig, a ser parte del resto de las actividades paralelas que se llevan a cabo durante el festival, pues además de la música, la ciudad entera se llena de exposiciones, obras de teatro, fiestas temáticas, representaciones, y ópera. Ese día se presentaba Carmina Burana, de Carl Orff, en el Opera House de Leipzig. La dramática ópera de origen medieval atrajo a muchos asistentes del WGT que iban luciendo sus mejores trajes, vestidos victorianos e isabelinos, sombreros y outfits oscuros. Fue una tarde muy interesante y un respiro después de los conciertos e intensa actividad de los días pasados.

Para continuar con el drama y el teatro, ese día terminamos nuestra actividad musical con un fenomenal concierto de Drab Majesty. Este proyecto de Los Angeles, CA, generó mucha expectativa entre los conocedores asistentes del WGT, y su presencia llenó por completo el escenario y convocó a otros músicos que disfrutaron de su actuación entre el público, como varios de los integrantes de Clan of Xymox. Deb Demure y su compañero salieron al escenario con el cabello pintado de verde, lentes oscuros, completamente vestidos de negro y un manto de "viuda-chic” cubriéndoles la cabeza.

Sus visuales y su estilo performance forman un pastiche que mezcla religión, magia negra, ocultismo, era espacial, extraterrestre y androginismo, lo cual, junto con sus etéreas guitarras, futuristas secuencias y la voz de Demure, crean una atmósfera hipnótica y envolvente. Su sonido recuerda a Cocteau Twins, pero con tintes más oscuros y bailables. "Too Soon to Tell" y "39 By Design" fueron las canciones favoritas de la noche.

El festival cerró con una fiesta-concierto en el legendario Moritz Bastei, una fortificación antigua en el pleno corazón de Leipzig, donde nos reunimos con la multitud oscura para celebrar una última noche de buena música, nuevos y viejos amigos y mucha cerveza.

Esta fue la 27 edición del Wave Gotik Treffen, un festival maduro, enorme, que atrae multitudes de todo el mundo y de todos los géneros de la música oscura y que es tan variado y con una propuesta tan diversa en estilos que cada quien puede elegir su tipo de festival e inclinarse por el teatro, la ópera, exposiciones, representaciones, moda y lifestyle, comprar y exhibirse, o enfocarse en la música, bailar y vivir conciertos memorables y a la vez íntimos de todos los sub-géneros imaginables.

Definitivamente es un festival que los seguidores del gótico y otras materias oscuras deben de experimentar, por lo menos una vez en la vida. 

Auf wiedersehen, Wave Gotik Treffen!


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