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Los Impostors: ¡Jump Up!

El dueto mexicano estrena Somos duques, su disco debut, basado en la rítmica encendida y bailable

Álvaro Arce y Raúl “Picho” Torres son Los Impostors, dúo de música electro-pop, que tiene como base la ciudad de Guadalajara, en México. El par de músicos ha desarrollado un singular proyecto basado en la rítmica encendida y por consecuencia bailable, una propuesta que reparten entre lo acústico y lo electrónico, y que sobre todo luce dominada por el vibrante lenguaje de la percusión.

Esa particularidad se debe al oficio de ambos. Los dos son especialistas del tambor, el elemento que figura a la cabeza de su propuesta. Apenas contabilizan dos años de camino, pero cualquiera que los escuche podría apostar que tienen un largo trayecto. La frescura, la soltura y el entendimiento que exhiben Los Impostors no es cosa de todos los días. A continuación nos describen su historia: una perspectiva de sus inicios y un relato puntual de su presente.

Para comenzar, cuéntenos un resumen de su trayectoria como músicos.
Alvaro: Yo empecé a tocar la batería a los doce años, cuando la banda de mi hermano mayor sacó a su bataco porque se le iban los tiempos. Eso me dio la oportunidad de empezar a tocar, desde chavito, con gente más grande y músicos ya hechos. A los 18 años me fui a Londres a estudiar música y estuve bataqueando con muchas bandas en la escena de bares de funk y jazz.

De ahí me fui a Boston a estudiar ingeniería y producción, y a mi regreso a México he estado tocando y haciendo colaboraciones de producción e ingeniería con bandas como Radaid, Sussie 4, Porcelain, Vansen Tiger y por supuesto Los Impostors, que ha tomado la punta en la lista de mis prioridades musicales y profesionales.

Picho: Empecé tocando guitarra desde muy chico. Después entré a la escuela de música de la Universidad de Guadalajara, donde me especialicé en batería y percusiones. Conocí muchos tipos de música y me involucré en cada uno de ellos, desde el folklore andino, hasta la salsa, el funk, rock, jazz, tocando varios instrumentos, aunque mi especialidad siempre fueron las percus. Formé parte de varios performances en vivo, como Azul Violeta y Fósforo Club, y luego comencé a ser una especie de proveedor rítmico para el Colectivo Nopal Beat, donde tuve participación activa con Galápago, Fat Naked Lady y Sussie 4.

Los Impostors | “Affliction”. 

¿Cuándo se conocieron ustedes?
Álvaro: En 2008, mientras participábamos, en vivo, como sección rítmica de Sussie 4. Picho se encargaba de la percusión y yo de la batería.

¿En qué momento contemplaron la idea de armar un proyecto con dos percusionistas como protagonistas y por qué lo decidieron así?
Álvaro: Cuando nos conocimos hicimos muy buen click musical y empezamos a componer mucho en conjunto. Después de unos meses nos dimos cuenta que ya teníamos muchas rolas con buen punch y nos juntamos a pulir lo que teníamos hecho.

A la hora de los ensayos, siempre invitábamos a otros músicos para armar la banda con el esquema convencional, es decir: el bajista, el guitarrista, el baterista, etc., pero al final, los únicos que llegábamos al cuarto de ensayo éramos Picho y yo. Así que empezamos a ensayar solos, y nos dimos cuenta que entre los dos podíamos llenar todos los huecos y lograr grooves más novedosos y menos convencionales.

De ahí surgió la idea de crear un instrumento compuesto y creado por nosotros, armado a su vez de varios instrumentos (teclados, congas, batería, samplers, pads, vocoders), todo con un acomodo inventado que nos permitiera tocar todo lo que toca una banda de cuatro músicos, pero siendo sólo dos. Por ejemplo, usamos un pad electrónico de percusión que va montado en la batería, y que al tocarlo dispara los bajos sampleados. También tenemos un piano con delay, timbales pregrabados y otros instrumentos que controlamos a partir de la percusión.

¿Cómo trabajan a la hora de componer?
Álvaro: Por lo regular, alguien llega al estudio con una maqueta o una idea sin terminar, y el otro la continúa. Digamos que armamos un “ping-pong” musical. De esa manera, las influencias y gustos se fusionan más y se logra algo más singular, más a nuestro estilo. Después de esa etapa, entre los dos hacemos arreglos y vamos editando y jugando con las ideas del otro. En pocas palabras dejamos que la música decida, y no nuestros egos. Así, según nosotros, las rolas quedan más chidas y menos pretenciosas.

¿Existe una definición precisa para su propuesta?
Picho: El género de Los Impostors incursiona en el electro-latin-indie-pop. La música va desde el desenfado del techno al house fresón, y podemos llegar hasta la balada electrónica, siempre con mucho beat y una cuidadosa apuesta lírica.

¿Consideran que lo que hacen es único en México?
Álvaro: Nuestra manera de tocar sí va cargada de un lenguaje propio. Somos sólo dos músicos en el escenario, y la manera en la que logramos llenar los espacios y armar los arreglos sí es bastante original.

¿Con cuáles grupos, solistas o proyectos mexicanos y latinos estarían vinculados Los Impostors?
Álvaro: Hemos estado involucrados en muchos ambientes y tipos de música. Nos gusta mucho la ciencia de la música electrónica, el desenfado del punk, el groove del hip-hop y la sobriedad de la música clásica. Los Impostors es una mezcla de todo esto, y lo decimos en serio. Podemos inspirarnos en un disco de Willie Colón, o si el humor es otro nos da por escuchar un Stabath Mater de Rossini.

Platíquenos del trabajo que significó la elaboración de Somos duques, su disco debut.
Álvaro: Primero, cada uno componía en su estudio y después nos intercambiábamos maquetas. Hicimos una selección de rolas y nos encerramos dos meses ininterrumpidos para ensayar y terminar de componer. Queríamos hacer un disco de estudio, pero nos dimos cuenta que lo interesante de nuestra propuesta era el performance, así que decidimos grabar un disco completamente en vivo, hecho de manera independiente y en una sola sesión. Eso es el Somos duques, absolutamente live act.

¿Por dónde lo moverán? ¿Cuál es el plan para promocionarlo?
Picho: Lo que nos interesa en este momento es compartir la música, empujarla con nuestros alcances y los de nuestra disquera y management, Shocking Watts. Por ahora estamos difundiendo el material, desde el pasado mes de julio, de manera digital (a través de iTunes), y posteriormente será posible encontrar el disco en las tiendas. Lo que en realidad nos interesa es el contacto con la gente, pensamos promocionarlo en los escenarios, en vivo. Así es la naturaleza de este proyecto.

¿Cómo describirían el acto en vivo de Los Impostors?
Álvaro: Es muy divertido. Creemos que nosotros no pertenecemos al conjunto de bandas que en cada concierto repasan lo mejor de su repertorio. El live act de Los Impostors ocurre una vez, sólo ahí, debido a que constantemente surge la improvisación. Las canciones, para nosotros, son sólo momentos en el desarrollo de una historia completa.

A la par de este grupo, ¿seguirán desarrollando otros proyectos?
Picho: Sí. También somos productores y cada quien tiene un estudio donde remixea, compone y produce para otros proyectos. Álvaro ha tenido un año bastante movido: produjo los discos de Porcelain, de The Queen is Dead y además mezcló una buena parte del último material de Radaid. En mi caso, acabo de terminar un disco con mi otro proyecto que se llama Wet Ashes y recién mezclé un EP de una banda nueva que se llama Monithor.

MySpace | Los Impostors

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