Entrevistamos a Triángulo de Amor Bizarro, antes de su showcase en el SXSW,

La banda forma parte de Sounds From Spain
Por: 
Vicente Jáuregui @VicentJauregui
Foto: Archivo del artista. Mar 14, 2017

Con 13 años de labrar su carrera de manera ininterrumpida, Triángulo de Amor Bizarro es hoy una de las bandas españolas más representativas del sonido post punk-shoegaze-noise de España. Con cinco álbumes de estudio, su sonido refleja una evolución constante que en vivo se traduce shows sobre-cargados de carisma y energía. Originarios de La Coruña, su nombre es un homenaje al tema de New Order, un bautizo que muestra la filiación pop al interior del cuarteto. Platicamos con Rafael Mallo, baterista de la banda sobre su primer vivista al SXSW. Como parte de Sounds From Spain –una plataforma de apoyo a la industria musical española–, la banda ofecerá dos showcases en Austin: el primero en Lucille, mañana martes 15 de marzo (1:00am — 1:40am) y el viernes 17 en el Blackheart 10:00pm — 10:40pm.

 


El años pasado, la banda lanzó Salve Discordia, un álbum que sorprende por el sonido, muy bien logrado y con una tendencia menos low fi que anteriores entregas. ¿Fue algo deliberado?

RM: Sí, en definitiva. Nosotros siempre abordamos cada disco de manera diferente. Para Salve Discordia, dedicamos mucho tiempo al sonido. Hablamos mucho con Carlos Hernández –quien produjo este disco y también el primero– para deliberar entre todos a dónde queríamos llegar. Sobre todo la intención era que las baterías sonaran muy brillantes, dedicamos un día entero a afinarlas, a conseguir un sonido grande, invertimos más en este proceso que a la composición en sí misma, porque ya traíamos bastante trabajado eso desde casa. Ahora aprovechamos el sonido del estudio, de sus habitaciones y de cómo un productor como Carlos puede sacar el sonido que esperábamos.

 

¿Dónde grabaron las baterías?

RM: Las baterías las grabamos en un estudio de Madrid con una sala muy grande. Aprovechamos la microfonía del lugar y sus ambientes, pero básicamente todo se produjo por el sonido propio del lugar y de mi pegada. Las guitarras fue un proceso diferente: pusimos muchos amplis en una sala e íbamos grabando cada track con dos amplificadores sonando a la vez. Previamente se hacía la prueba para ver cuáles combinaban bien. Muchas veces, uno quieres solucionar en la mezcla cosas que desde el principio no estaban bien logradas. Ahora, con la experiencia, decidimos trabajar directo sobre el sonido para que la mezcla fuera más sencilla de lograr

 

En esta álbum también hay menos vículo con el sonido post punk con que generalmente se les asocia acá en México.

RM: Simplemente es una evolución, ahora no podríamos repetir el sonido de otros discos, simplemente porque nos aburriríamos. Para este álbum, retomamos cosas que  habíamos desarrollado en el ensayo, pero pudimos traducir a una buena canción. Actualmente nos sentimos lo suficientemente cómodos para plasmarlas en canciones y ahí están. La gente tiene una perspectiva d elo que haces, según lo que tú les enseñas. Como amantes del pop, entendiendo aquella música que queda en el tiempo y forma parte de la cultura popular, tenemos varias interpretaciones de lo mismo. Hay gente que de repente nos dice que una canción es industrial, y para nosotros simplemente es algo pop. Para nosotros, Black Sabbath es la cosa más pop del mundo, por ejemplo. En este disco, la gente quizá percibió la música de manera más abierta. Ahora coqueteamos con el reggae o el dub de manera más evidente que en ocasiones anteriores.

 

¿Cómo es la vida para un músic indie en España, les toca hacer malabares para sobrevivir?

RM: Siempre andamos haciendo malabaras. Aunque desde un principio siempre quisimos vivir de la música. Ahora es peor que antes, porque cuando salimos no había mucha oferta laboral, entonces era decisivo tirar todo a la piscina, lo cuál implica tocar mucho y tocar siempre. Finalmente, después de 10 años, vamos viendo que el público ha ido creciendo, cada vez se acerca más gente. Es algo que apreciamos, ya que al principio no era así. Esto es lo que mejor se nos da y difícilmente habría otra cosa qué hacer actualmente en España para nosotros.

 

Al escuchar tus baterías, es notoría la escuela es de los antihéroes, ¿qué bateristas te formaron?

RM: Los que claramente me influenciaron fueron Steve Shelley de Sonic Youth y la batería de Yo La Tengo, que ahora no se me viene el nombre (Georgia Hubley N. de R.). Cuando comenzaba a tocar esas dos bandas estaban siempre sonando. Lugo me di cuenta que cosas que escuché más chaval también estaban presentes, la Velvet por ejemplo me parece brutal. Ahora estoy obsesionado con los Ramones, sus canciones son como eternidad. Hay cosas que te influencian mucho, pero hasta que sabes tocar un poco más descubres que están presentes. En su momento me flipó el Loveless de My Bloody Valentine y no pude evitar analizar todas las baterías.

 

Están por presentarse en el SXSW y por primera vez en EU, ¿qué espera la banda en esta nueva etapa?

RM: A veces a uno le falta escuchar grupos flipantes. Hay gente que anda tocando por ahí de manera increíble, espero descubrirlos. Para nosotros que somos de España, esperamos llegar a más público en EU, ver promotores o gente que a su vez nos haga llegar a más público. Intentamos abrir un caminito más para ir más seguido a América, quizá bajar a Sudamérica. En Europa solo España es de habla castellana, entonces el camino más lógico es ir para allá, sobre todo después de nuestras experiencias en México, que tienen un público receptivo y fiel.

 

Comenta con Facebook

¿Te lo perdiste?

Back to Top