#ENTREVISTA Platicamos con Draco Rosa sobre "Vagabundo 22"

A 22 años del lanzamiento de "Vagabundo", el disco es reeditado en vinilo
Platicamos con Draco Rosa sobre "Vagabundo 22"
Por: 
Vicente Jáuregui @vicentjauregui
Foto: Archivo Ago 06, 2018

Hace exactamente 22 años fue lanzado Vagabundo, un álbum de culto catalogado entre los 50 más representativos del rock latinoamericano. En esa época, Draco Rosa estaba recién rehabilitado de su adicción a las drogas cuando presentó el disco terminado a su disquera.

Denso y profundo en su contenido, el material fue incomprendido por los "expertos" del sello. Afortunadamente, un personaje visionario lo defendió al considerar que podría correr la misma suerte que el Ziggy Stardust de David Bowie. Aunque nunca alcanzó los reflectores, este trabajo es considerado un tesoro entre músicos y melómanos.

Para celebrar su aniversario, Draco Rosa relanza el disco bajo el título de Vagabundo 22 este verano, en una edición remasterizada en vinilo por Bob Ludwig (Led Zeppelin, Queen, Jimi Hendrix, David Bowie, Paul McCartney, U2, Daft Punk, Radiohead), que además cuenta con dos versiones inéditas de "Vértigo" y "Madre tierra".

Platicamos con Rosa sobre su visita a L.A., donde firmará discos este miércoles 5 de agosto en Amoeba, la legendaria tienda de discos ubicada en Hollywood.

Haz click en la imágen de abajo para obtener todos los detalles.


Draco Rosa Vagabundo 22 Amoeba Hollywood


Cuando escuché Vagabundo en 1996, quedé totalmente hechizado por su contundencia sonora y la oscuridad de sus letras. Siempre me pregunté que circunstancias vivías en ese tiempo para escribir un disco tan intenso.

Yo estaba saliendo de rehabilitación, tuve una crisis existencial, de esas que aparecen cada tantos años. Andaba en España en esa época, caminando por esos lares. El sonido del disco surgió gracias a la gente que debía encontrarme en ese momento. Simplemente eso ¿sabes? Phil Manzanera como productor, varios colaboradores, músicos, compositores. Fue un momento bonito en mi vida. Cuando lo tuve completo, lo presenté pero fue rechazado por la disquera en un principio, no sabían cómo venderlo. A 22 años estamos muy contentos que hoy podemos ofrecer el disco con la calidad del vinilo.

Me parece que Vagabundo 22 merece la remasterización que hizo Bob Ludwig, uno de los grandes. Además del sonido mejorado, hay dos versiones inéditas y el arte es nuevo, ya que el original se perdió, nadie lo encuentra. Entonces hay muchas razones, estoy muy contento de festejar este lanzamiento en vinilo. Para mí es un logro inmenso.

En su momento, el disco me remitía mucho a Soundgarden y Alice in Chains, ¿cómo encontraste la estética sonora del disco?

En ese punto habría que agradecerle a Phil, que tiene una colección de amplis y aparatos muy grande, una manera de grabar muy diferente a la actual. Yo voy usando las cosas que hay en el momento. Cuando grabamos el disco yo dependí de las cosas de Phil y el sonido quedó muy bien, fue increíble, tiene mucho peso. Desde mi punto de vista muy personal, el proceso de grabación ha mejorado bastante, hoy en día es más simple.

Por ejemplo, tengo un amplificador Supro del ’78, que me gusta mucho, tiene un sonido que me gusta bastante y que ha sido la razón para hacer Monte Sagrado, un material que saldrá en octubre. Tengo una guitarra que llegó poseída con una energía espectacular, salieron muchas rolas en vivo, temas que se plasmaron en este disco. Al momento de grabar Vagabundo aprendí mucho, descubríamos cosas con Phil, la pasé muy bien.

"Penélope" es una canción que aún hoy tocamos en noches de borrachera con algunos amigos, ¿fue una historia real lo que inspiró la letra? ¿Volviste a ver a Penélope?

(Ríe) Sí, existió! “Penélope” es un clásico, ESA ES LA CANCIÓN. Es la favorita de mi hijo, la escuchaba desde los dos años. Ahora la sigue escuchando cuando está con amigos y se toma sus drinks. Cuando andan medio volados la cantan. Se nota que es hijo mío (risas). Para mucha gente, “Penélope” es la canción decente, la encuentran fácil de escuchar a diferencia de las otras del disco.

“Para no olvidar” es un tema que habla sobre la muerte. A 21 años de distancia, le haz ganado la batalla al cáncer, ¿cómo te ha cambiado la experiencia?

Sí, es un proceso diario, yo estoy muy bien, tengo algunos días muy buenos, pero aún tomo algunos medicamentos. Esto es una pesadilla, realmente nunca se va, uno aprende a manearlo y estoy en ese proceso. Voy disminuyendo la dosis de algunos medicamentos, eso me ha ayudado mucho. El año pasado bajé las dosis y eso despertó cierta mentalidad positiva. Yo estaba trabajando un disco, pero terminé haciendo Monte Sagrado. Un disco muy bonito que va hacia el lado sagrado.

El tema del cáncer es muy fuerte, ahí debe dominar el positivismo para poder enfrentarlo. Además, debe haber gratitud para vencer el miedo. Hay altas y bajas, la ansiedad ataca (ríe), ya sabes, la vida te da mil vueltas pero estamos muy positivos.

Durante ese mismo periodo de oscuridad también componías temas para Ricky Martin, que se convertirían en hits mundiales, ¿cómo lograbas entrar en el mood para escribir canciones con un sentimiento tan diferente?

Creo que es la oportunidad que tuve de viajar a temprana edad a muchas partes del mundo. Menudo me dio la oportunidad de estar un día en Italia, otro en Filipinas, siempre dando vueltas por el mundo. Supongo que eso me dio la conexión para apreciar la música de manera diferente, disfrutando de diferentes géneros. Obviamente me inclino un poco más al roncanrol porque desde pequeño ha sido parte de mi vida.

En un momento dado entré a esta cosa llamada Menudo, pero tarde o temprano uno regresa a buscar su norte. Mi norte siempre fue lo que hago hoy, hacer música de la manera más pura. “María”, “La vida loca” son otro enfoque, música más ligera, no tanto “La vida loca” pero sí "María" (ríe).

Pero siempre buscamos buenos ritmos, tu escuchas “La bomba” y lo notarás, de hecho ayer hablábamos de eso con un amigo. Yo puedo escuchar salsa, Camilo Sesto, pero también algo clásico, un Rachmaninoff​ por ejemplo.

De niño mi madre escuchaba Sly Stone, The Beatles, Stevie Wonder; me regaló pósters de The Doors. A mí me gusta la música, creo que hay buena música en el mundo entero y en diferentes géneros, igual hay muchos instrumentos. Yo colecciono cada instrumento que existe en el mundo, encuentro fascinante eso. Yo vengo de ahí, disfruto la música y si hay alguien que me busque para hacerlo, yo encantado.

¿Volverías a hacer ese tipo de producciones?

Cuando surge un trabajo así, no es meterme en otro papel, es simplemente enfocarse en el proyecto que está enfrente... como cualquiera. Tú trabajas para esa persona y le tratas de dar algo increíble, sin importar si esa persona representa el pop, el mainstream, la novela, ta, ta, tá, tú ya sabes.  Al final del día, cuando te contratan, se busca hacer el mejor trabajo posible. Creo que se lograron muchas cosas, pero llegó el momento de hacer otras cosas.

Ahora no hago esas producciones, no diría que no lo volveré a hacer, pero por el momento estoy totalmente enfocado en mi música y en el tema de mi marca de café. Ahora busco hacer proyectos y colaboraciones con el tema del café, que me gusta mucho. Ahora somos número uno en café Premium y cuarto lugar a nivel nacional. Son logros muy lindos.

Aparte de eso tengo la fundación, es un proyecto muy bonito porque hay muchas familias trabajando en él, tratando de salir adelante ahora que Puerto Rico vive una terrible crisis económica. Entonces, mis días están entre el café y la música por el momento.



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